jueves, 12 de noviembre de 2015

HISTORIA DE LOS EMIRATOS ÁRABES UNIDOS

La historia de los Emiratos Árabes Unidos tuvo su inicio hace varios milenios: en efecto, numerosos hallazgos arqueológicos que han salido a la luz recientemente han revelado una edad que incluso gira en torno cien mil años. Gracias a testimonios arqueológicos significativos sabemos hoy que ya en las primeras fases de la vida social existían contactos con el mundo exterior, especialmente con los pueblos del norte. Con el paso del tiempo estos se fueron intensificando, sobre todo, gracias al comercio (prevalentemente del cobre, que se extraía en las áreas montañosas internas). 



Como siempre ocurre, fueron las áreas costieras las primeras que se poblaron ya que la cercanía del mar garantizaba la supervivencia, gracias a los alimentos, y al mismo tiempo, a la posibilidad de realizar intercambios comerciales con las costas vecinas. Efectivamente, el comercio ha sido desde siempre un pilar principal en la economía de los EAU y aún hoy día mantiene su papel primordial, enriquecido por los infinitos matices que brinda la multimedialidad. Junto a ésto, también la agricultura desempeñó siempre un importante papel, sobre todo en las zonas internas del país y con particular relevancia después del descubrimiento de las nuevas técnicas de la irrigación que permitieron explotar territorios anteriormente áridos. Un ulterior progreso tuvo lugar después de la domesticación del camello, que a través del tiempo se convirtió en un insustituible compañero de trabajo de todas las poblaciones en estas latitudes. Además, con el transcurso del tiempo el comercio a través de las vías marítimas asumió una importancia cada vez mayor, dando lugar a nuevas rutas y alcanzando nuevos mercados en África, Europa y Asia.


Un período de gran importancia desde todo punto de vista fue el de la vida del Profeta Mahoma en el siglo VII d. C., ya que muchos de sus discípulos llegaron al área que hoy corresponde a los EAU y convirtieron a gran parte de la población al Islam. Junto a la religión, también las guerras influyeron notablemente en el destino del país. Por un lado algunas ciudades representaron estratégicos puntos de articulación militares, preciosos para la conquista de nuevos territorios, mientras que, por otra parte, los puertos hicieron posible que los invasores pudieran desembarcar, a menudo no tan atraídos por los objetivos bélicos sino más que todo por el riquísimo mercado de perlas y otros materiales preciosos, muy desarrollado en aquella área.


Por lo demás, los siglos siguientes no fueron menos cruentos. La floreciente economía del área atrajo constantemente los pueblos colonizadores, entre ellos los portugueses, que se distinguieron negativamente por la violencia y el cruel espíritu de su dominación.
Con el paso del tiempo las poblaciones locales aprendieron a reforzar su propia identidad, sus propias flotas, y en general, la organización social, a tal punto que al inicio del siglo XIX la flota de los Qawasim sufrió la ofensiva de los ingleses por el control de las rutas en el Medio Oriente (señal evidente del peligro que representaba para aquel pueblo europeo). Tras largas y sangrientas batallas, la flota local fue vencida y a los diferentes jeques no les quedó otra posibilidad que firmar numerosos acuerdos a los que siguieron muchos tratados de “no beligerancia marítima”, que favorecieron entre otras cosas el ulterior desarrollo del cultivo y la venta de las perlas.

Pero la Primera Guerra Mundial y sobre todo la Gran Depresión económica mundial entre los años 20 y 30 del siglo pasado acarrearon graves consecuencias también para este mercado que sufrió un golpe mortal con la Segunda Guerra Mundial y por las fuertes tasas sucesivas y los impuestos del gobierno indio sobre las perlas importadas del Golfo. 
De este modo, las poblaciones de las diferentes jurisdicciones de los jeques tuvieron que hacer frente a grandes perjuicios económicos y sociales, con pocas posibilidades de estudiar y con la ausencia de infraestructuras. Pero afortunadamente el final de la Segunda Guerra Mundial coincidió también con el inicio de la explotación del subsuelo de los EAU para la extracción del petróleo, cuya exportación comenzó en los primeros años de la década de los años sesenta.


Fue por último gracias a la génesis de los EAU que el 2 de diciembre de 1971 (desde entonces Fiesta Nacional) que nació la Federación de los seis Emiratos Árabes Unidos, a la cual se unió rápidamente el séptimo Emirato. 
Un gran mérito en la génesis de los EAU tuvo aquel que después se convirtió en el primer Presidente, el Jeque  Zayed, junto al Vice-Presidente, el Jeque Rashid. El Jeque Zayed gobernó el país hasta el 2 de noviembre de 2004 (fecha de su muerte), mientras el día siguiente fue electo su sucesor, el Jeque Khalifa bin Zayed Al Nahyan.
El primer gran soberano ha dejado un legado indeleble en la historia y en la población de los EAU que lo recuerda por una parte por sus grandes dotes políticas, y por otra parte, por su carácter humano, humanitario y religioso. Desde siempre fue portador de mensajes de paz, buscó siempre y encontró el diálogo entre las religiones, condenando constantemente el terrorismo, afirmando que ésto no era simplemente una perversión del mensaje del Islam. Por estas razones su política se ha caracterizado siempre por el diálogo, la tolerancia, el constante mantenimiento de la paz y el máximo apoyo a la ayuda humanitaria a las áreas en dificultad. 
Todavía en la actualidad la historia de los EAU nos reserva muchas sorpresas: son muchos los sitios arqueológicos activos en el área ya que los estudiosos están bien conscientes del gran patrimonio que queda aún por descubrir en el subsuelo, gracias a los hallazgos que poco a poco han ido saliendo a la luz y que son muestra de un camino histórico rico en significados y contenidos, en parte todavía inéditos, cuyo conocimiento aún está muy lejos de ser completado.


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